170 países acuerdan actuar contra nuevas emisiones de CFC-11 bajo el Protocolo de Montreal

Delegaciones de 140 países ante el Protocolo de Montreal adoptaron por unanimidad un llamado urgente a cuantificar, localizar y detener definitivamente las emisiones de CFC-11, una sustancia que agota la capa de ozono y está prohibida en todo el mundo desde 2010.

Recientes hallazgos de miembros del Grupo de Evaluación Científica del Protocolo de Montreal publicados en la revista Nature indican que desde 2012 ha habido un retroceso en la erradicación de este gas y los datos disponibles sugieren que el este de Asia es la fuente de estas emisiones.

La Secretaria Ejecutiva de la Secretaría del Ozono de ONU Medio Ambiente, Tina Birmpili, dijo que el mundo ahora espera que el Protocolo responda a esta situación y tome medidas. “Es en estos momentos que los mecanismos de la comunidad internacional son más valiosos que nunca”, sostuvo en Viena durante la 40° reunión del Grupo de Trabajo de Composición Abierta (GTCA) de este tratado internacional que suma 30 años de acción concertada a favor de la capa de ozono.

“No podemos relajar nuestra vigilancia por un segundo. No podemos dejar esto sin resolver. Cualquier consumo y producción ilegal de CFC-11 exige una acción decisiva”, añadió.

Delegados, representantes, grupos de la sociedad civil, agencias de implementación y partes interesadas de la industria acudieron a Viena para esta reunión anual, que es una oportunidad clave para considerar los recientes descubrimientos en las deliberaciones multilaterales, antes de que se celebre en noviembre próximo la 30ª Reunión de las Partes, el órgano formal de toma de decisiones del Protocolo.

Cinco hallazgos clave sobre el aumento de las emisiones de CFC-11 se presentaron a los delegados:

  • Desde 2013, la disminución anual de la concentración de CFC-11 ha sido solo la mitad de lo que fue en la década anterior (2002-2012).
  • Las emisiones de CFC-11 aumentaron después de 2012 y se han mantenido elevadas desde entonces.
  • Los datos de monitoreo actualmente disponibles sugieren que el este de Asia es la fuente de estas emisiones.
  • Las observaciones sugieren una producción no declarada de CFC-11 después de la eliminación mundial de 2010.
  • A pesar de los datos presentados a las partes, las fuentes exactas de estas emisiones aún deben ser verificadas y justificadas.

Los delegados enviaron este hallazgo a la Reunión de las Partes para solicitar una respuesta radical y definieron las próximas medidas a tomar:

  • El Grupo de Evaluación Científica proporcionará a las partes un informe resumido sobre el aumento inesperado de las emisiones de CFC-11, incluida información adicional sobre el seguimiento atmosférico y los modelos esperados respecto a dichas emisiones.
  • El Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica proporcionará a las partes información sobre posibles fuentes de emisiones de CFC-11 y otras sustancias controladas a partir de su producción y uso potencial, así como de depósitos preexistentes, que pueden haber provocado emisiones de CFC-11 en cantidades inesperadas en las regiones relevantes
  • Todas las partes deben enviar información científica y técnica relevante sobre el monitoreo de emisiones relacionadas antes del 1 de marzo de 2019.

Otras cuestiones clave abordadas por este órgano incluyeron una evaluación de las oportunidades para mejorar la eficiencia energética en el sector de refrigeración y aire acondicionado, como parte de los esfuerzos para eliminar los hidrofluorocarbonos e implementar la Enmienda de Kigali al Protoclo. Esto incluye tecnologías de destrucción de sustancias controladas y presentación de datos.

Está previsto que la 30ª Reunión de las Partes (RdP 30) del Protocolo de Montreal se celebre del 5 al 9 de noviembre de 2018.

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