América Latina marca el camino para gestionar bien los bosques

El informe “El estado de los bosques del mundo” de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) arroja luz sobre las profundas relaciones que existen entre los árboles y las metas de la Agenda 2030, y señala como principal reto preservar la superficie forestal mientras se aumenta la producción agrícola para alimentar a una población que no para de crecer.

En 2016, la Organización hizo un estudio analizando los países que han mejorado la seguridad alimentaria y que han mantenido o aumentado la cobertura forestal. Descubrieron que hay más de 20 que lo lograron en los últimos 25 años.

En América Latina hay varios ejemplos de gestión exitosa de los bosques:

Bolivia

El Gobierno ha fijado como objetivo que las áreas boscosas ocupen al menos el 50% de la superficie del país y ha reconocido el derecho de los pueblos indígenas a la tierra, favoreciendo políticas redistributivas. Según la FAO, “han sido mayoritariamente exitosas”. Lamentablemente, el Gobierno aprobó una amnistía a la deforestación ilegal, pero logró conseguir que los pequeños propietarios de tierras implementen programas de restauración de los bosques y de agricultura sostenible.

También hay posibilidades de vincular el rico patrimonio cultural y natural del país para ampliar el papel del turismo y el ocio, como fuente de empleo y crecimiento y como un incentivo para la gestión sostenible de los recursos naturales”, sostiene el informe.

Costa Rica

El Estado paga a los propietarios de los bosques una suma por hectárea y compensan a los propietarios por mantenerlos y no cortarlos para crear terrenos agrícolas.

Este sistema existe todavía después de 20 años y ha sido muy muy exitoso. Costa Rica tiene un 52% de cobertura forestal. En los últimos años ha aumentado mucho”, explica Eva Muller, la directora del departamento forestal de la FAO.

Costa Rica se ha convertido en uno de losprincipales destinos ecoturísticos del mundo. En 2016 el país recibió 2,9 millones de turistas extranjeros. El 66% de los visitantes afirmaron que el ecoturismo era uno de sus principales motivos para visitar el país.

México

México también estableció un programa de pago por servicios ambientales. Además, las reformas constitucionales de 1992 reconocieron el  derecho de las comunidades sobre sus bosques, excepto a vender la tierra. En 1997, el Estado puso en marcha un programa para ayudarlas a crear empresas forestales. En la actualidad, más de 2300 grupos comunitarios gestionan sus bosques para la extracción de madera, lo que genera considerables ingresos para las comunidades y los hogares.

Algunas comunidades se han especializado  y han ganado competitividad internacional, lo que les permite exportar productos derivados de la madera a Estados Unidos. Los beneficios se utilizan para invertir en educación infantil.

En el estado de Quintana Roo, la producción y elaboración de estos productos genera ingresos y, por lo tanto, constituye un escape de la pobreza. 

Si las comunidades tienen el derecho de manejar sus recursos boscosos, la cobertura forestal se mantiene porque es en su propio interés mantenerlo. Ya no tienen el estímulo de deforestar si ellos pueden sacar ganancias con el bosque mismo”, explica Muller.

Guatemala

Las empresas forestales comunitarias, con el apoyo de ONG, donantes y organismos gubernamentales, gestionan más de 420.000 hectáreas de tierras situadas dentro de la Reserva de la Biosfera Maya en Guatemala.

El Estado de Guatemala otorgó concesiones forestales. En el plazo de un año (de octubre de 2006 a septiembre de 2007) las empresas obtuvieron unos ingresos de 4,75 millones de dólares por las ventas de madera. Además, generaban más de 10.000 empleos directos y unos 60.000 indirectos. A los trabajadores se les pagaba más del doble del salario normal.

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