Holanda dice adiós al carbón y Hamburgo al diésel

El Gobierno holandés anunció el pasado viernes que la generación de electricidad a partir de la combustión de carbón, el combustible fósil que más contribuye al cambio climático, será ilegal a partir de 2030.

La eléctrica alemana RWE, que opera dos centrales de carbón en el país, ha anunciado su desacuerdo con la decisión del Ejecutivo holandés. En una nota de prensa, la empresa anunció que el gobierno no ha ofrecido ninguna compensación, y ha asegurado que, de confirmarse, la medida supondrá “un serio impacto” para su negocio.

RWE ha anunciado, además, que considera tomar medidas legales. En Holanda hay cinco centrales de carbón, dos de las cuales tendrán que cerrar en 2024.

Por otra parte, la ciudad de Hamburgo (la segunda más grande de Alemania) ha prohibido la circulación de vehículos diésel en dos de sus arterias principales.

La medida entrará en vigor el próximo viernes 31 de mayo. Hamburgo se convierte en la primera ciudad en prohibir el diésel en el país, después de que un juez decretara hace tres meses que la medida era legal.