Un informe de WWF revela la enorme magnitud del impacto humano en la pérdida de la naturaleza

El Informe Planeta Vivo 2018 demuestra que estamos llevando el planeta al límite. Estamos evidenciando una disminución significativa de las poblaciones de vida silvestre, una pérdida de bosques sin precedentes y un impacto enorme en los océanos y los ríos, a pesar de que la naturaleza es el soporte que mantiene todas las formas de vida en la tierra, principalmente la nuestra.

La forma en la que nos alimentamos, proveemos energía y financiamos nuestras economías están llevando a la naturaleza a su límite y poniendo en riesgo los servicios y los recursos que permiten nuestro sustento. Así lo advierte el Informe Planeta Vivo 2018 de WWF (LPR, por sus siglas en inglés). El informe, publicado hoy en todo el mundo, destaca además el rápido cierre de nuestra ventana de oportunidad para actuar y la urgente necesidad de que la comunidad global reconsidere y redefina colectivamente cómo valora e inicia acciones inmediatas para detener y reversar los daños causados a la naturaleza.
En esta nueva edición, el informe presenta una descripción general del estado de nuestro patrimonio natural y muestra un escenario preocupante: el consumo desenfrenado y el sistema actual de producción son los principales motores detrás de los cambios planetarios sin precedentes que se están viviendo y que tienen una implicación directa en la pérdida de biodiversidad y en los beneficios que la naturaleza nos provee.

El Índice del Planeta Vivo (IPV) indica que las poblaciones globales de peces, aves, mamíferos, anfibios y reptiles han disminuido 60% en menos de 50 años.

En los últimos 50 años, nuestra Huella Ecológica, la cual mide el impacto de nuestro estilo de vida en el planeta, ha aumentado por el uso de los sus recursos casi en un 190% generando fuertes transformaciones sobre las poblaciones globales de especies de vertebrados que entre 1970 y 2014 disminuyeron en promedio un 60%, según los últimos datos registrados.

Las principales amenazas para las especies identificadas en el informe están directamente relacionadas con las actividades humanas, incluidas la sobrepesca y la deforestación, causada principalmente por la agricultura y la ganadería extensiva.
Hemos sabido durante muchos, muchos años que estamos llevando el planeta al límite. Esta no es una historia de fatalidad y pesimismo; es la realidad. De kilómetro en kilómetro y de especie en especie, el deterioro de los sitios naturales y las poblaciones de vida silvestre son un indicador del enorme impacto y la presión que estamos ejerciendo sobre el Planeta, amenazando la estructura viva que nos sostiene a todos: la naturaleza y la biodiversidad”, explicó Marco Lambertini, Director General de WWF Internacional.

Suramérica y Centroamérica sufrieron la disminución más dramática en las poblaciones de especies: 89% durante el mismo período.

La actividad humana amenaza la capacidad de la naturaleza para proveer recursos

Durante las últimas décadas, la humanidad ha tenido una repercusión directa en la transformación de hábitats y el declive de los recursos naturales. Bosques, océanos, manglares, arrecifes de coral y humedales, entre otros, se han visto gravemente afectados. El informe destaca como en solo 50 años ya ha desaparecido el 20% de la Amazonia, la selva tropical más grande del planeta, y se han perdido aproximadamente la mitad de sus corales de aguas poco profundas, en las últimas tres décadas.

Si bien hace énfasis en el alcance y el impacto de la actividad humana en la naturaleza, el informe también se centra en la importancia y el valor de los recursos naturales para la salud y el bienestar de nuestras sociedades. Para nuestro continente, por ejemplo, se incluye una cifra muy diciente de la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES, por sus siglas en inglés): los beneficios terrestres que provienen de la naturaleza tienen un valor aproximado de US$ 24 millones al año, equivalentes al PIB de la región.

La naturaleza proporciona recursos para la humanidad con un valor aproximado de US$ 125 billones al año, pero el descontrolado consumo humano está debilitando gravemente su capacidad para proveernos este sustento.

El LPR también analiza específicamente la importancia de la polinización: más del 75% de los cultivos más importantes del mundo se benefician gracias a esta. Los polinizadores son responsables de la generación de hasta US$ 577.000 millones en la producción de cultivos cada año. Además, evalúa cómo un clima cambiante, las prácticas agrícolas intensivas, las especies invasoras y las enfermedades emergentes han impactado la abundancia, diversidad y salud de las especies que cumplen esta función.

Deja un comentario